mardi 18 janvier 2011

Capítulo 8 - Un día en Montreal

6:29 de la tarde, desde hace hora y media el cielo está completamente obscuro. Desde la ventana, las moscas blancas de nieve se han dejado de percibir, según el tiempo, hoy es el día más cálido de enero y estamos a -2°C.
La oficina está prácticamente vacía, y yo, haciendo tiempo para mi partido de fútbol (o soccer como le llaman aquí).
Ahorita es cuando se le podría llamar la hora pico, ayer a esta hora estaba camino a casa en la linea anaranjada, más o menos por la estación Lionel Groulx, donde pareciera que es lo más difícil de la red del metro.
Lástima que las crepas de Westmont no las abren este mes, porque ya me imaginaba a mi mismo saboreando una crepa de nutella con fresas en caso de no haber esperado mi partido de fútbol.
De cualquier forma, no es tiempo de sentarse y relajarse, hay algunos gastos de los que no puedo dejar de preocuparme, como la escuela de mi esposa o el seguro dental que no cubre los tratamientos de ortodoncia y que desde hace 2 meses se ha convertido en una necesidad; un buen precio para continuar el tratamiento de mi esposa. Aún cuando tengo mucho trabajo que hacer, hoy decidí no acelerarme tanto y darme un tiempo de escribir en mi blog.
Extraño a mis primos, extraño a mi familia, extraño el clima, pero hay muchas otras cosas por las que estoy aquí y que sé que no me harán regresar. Quizás extraño a la gente de esta oficina para no sentirme tan solito, o quizás, debería seguir tomándome las cosas con la misma calma que durante la mañana.

samedi 28 août 2010

Capítulo 7 - Aritmética de la inspiración

Una mañana después de haber tenido sueños pesados es una buena fuente de inspiración, pero una noche después de haber disfrutado una excelente jornada sabatina resulta mucho más ejemplar. Ya comienzo a tener sueños con mi actual departamento, una visión de aquellas personas que traspasan el tono rojizo de las cortinas, iluminada por el sol. Mis amigos de aquí y de allá, mi familia y toda esta gente que me ha acompañado de forma directa e indirecta en el cumplimiento de mis sueños, es lindo y a la vez nostálgico traerlos de regreso a mi hábitat memorial.
La expectativa es grande, es tan grande para mi, como la vez en que soñé con llegar a Canadá como residente permanente.
Esta vez, tengo un lugar donde dormir, un lugar donde trabajar y ganar dinero, una esposa maravillosa que está y ha estado conmigo en las muy buenas y en las muy malas, tengo la inigualable bendición de haber cumplido un sueño, y como sabría que ocurriría después de llevarlo acabo, tengo muchos y muchos más sueños que cumplir.
Juanito Yeah al desnudo fue creado más como un espacio personal donde yo podría expresar esas cosas que difícilmente expresaría a cada uno de mis amigos y familiares, cada uno en su diferente versión de inspiración, en su diferente época y bajo circunstancias ajenas. Es un espacio más que compartir, como lo es un blog informativo, para expresar y desahogar el libro de las virtudes, defectos, maravillas y desalientos que me ha dado la vida tras 26 años de tenerla, y este espacio es, a la vez, resultado del apoyo y reflexión que he tenido a lado de aquellas personas que me quieren.
Sueños, fantasías y proyectos de vida son los que se multiplican y multiplican en un patrón aritmético indefinido una vez que se halla llevado acabo el primero de ellos.
Y bueno, de detalles más informativos, a corto plazo, viene el lunes próximo el examen teórico para homologar la licencia de conducir en Montreal. Viene un tentativo viaje exploratorio de fin de semana a la ciudad de Quebec, una tranquila jornada de trabajo y la consolidación de nuestro equilibrio financiero, después de meses de no tenerlo. A mediano plazo, una navidad lejos de México, lejos de Montreal y cerca de un lugar total y absolutamente nuevo, más gente y más culturas que explorar y familia a quien visitar.
Y después del breve informativo, la moraleja que concluye de forma obligada.

Para comerse al mundo como a un pastel, hace falta, probar la rebanada más pequeña de una muestra de pay del mismo sabor.

vendredi 15 janvier 2010

Capítulo 6: Enero

En todos los fines de año, yo me pregunto muchas veces, que me brindará el destino, y de qué forma me permitirá cumplir cada uno de los deseos que uno por simple juego anual y tradicional pide al tragar una uva en cada segundo a partir del primer segundo de año nuevo.

Este año, quizás solo imaginé que iba a recibirlo de forma austera, ligera y desentendida de cualquier foco de estrés. No hubo uvas, no hubo segundero cantando la famosa cuenta regresiva y no hubo emisiones televisivas. Recuerdo que a la primera persona que le di su abrazo fue a mi primo Luis, de ahí en fuera me dediqué a abrazar a toda mi familia, pensando en los benditos 12 deseos a la brisa de una playa no tan lejana en Puerto Escondido Oaxaca.

Este fue el primer año que realmente desee cosas no tangibles que surgen del espíritu de una persona, como: salud, éxito, trabajo, alegría, paz.

Ese mismo primero de enero, de regreso de Puerto Escondido, usando la ruta de Tierra Colorada, un pueblo situado justo entre las ciudades de Chilpancingo y Acapulco en el estado de Guerrero los cuatro pasajeros de la camioneta que piloteaba mi padre nos quedamos dormidos por completo en una zona de curvas que de por si era peligrosa. El impacto me despertó al instante, solo vi lluvia de cristales por todos lados, a Cynthia espantada, a mi papá totalmente escandalizado en su rostro y a mi madre bañada en cristales, gritando de desesperación.

Afortunadamente, y recalco lo “afortunado” la camioneta fue a parar a una serie de arboles que cubrían un terreno que no tenía ninguna pendiente peligrosa para aquellos que pudieran tener accidentes automovilísticos.

El regreso fue incómodo, pero al fin dicha experiencia no pasó a mayores y aunque me quedó una cicatriz que no podré quitarme en toda mi vida en la mano derecha, esa noche pude descansar, bañado y calientito en una cama en Ixtapaluca.

Durante los primeros quince días de enero de este naciente año, los eventos diarios de la vida de mi esposa y la mía no han tenido del todo buen sabor de boca. Entre los conflictos familiares de mis suegros, las catástrofes naturales en Haití, los frentes fríos, la crisis económica, el Sistema de Autotransportes Federales y otros factores externos como la sobrepoblación en el metro y los apagones en la colonia Pensil en la delegación Miguel Hidalgo del Distrito Federal, yo solo puedo esperar con ansias que el mes de febrero llegue con mejor vibra.

lundi 7 décembre 2009

Capítulo 5: Migración a Canadá

Fue en julio o agosto del 2007 cuando fui a la primera sesión informativa de migración a Quebec (http://www.immigration-quebec.gouv.qc.ca/es/biq/mexico/sesiones/index.php). En septiembre del 2007 realicé mi primer viaje de exploración a la ciudad de Montreal, donde tuve la oportunidad de conocer ciudades como Ottawa y Quebec. Fue el 27 de noviembre del 2007 cuando metí mis papeles para iniciar el trámite de expedición del Certificado de Selección como trabajador calificado para Quebec (CSQ, vea:
http://www.immigration-quebec.gouv.qc.ca/es/inmigrar-instalarse/trabajadores-permanentes/index.html). En febrero del 2008 conocí a mi esposa, en ese entonces comenzamos a ser novios y siempre coincidimos en el tema de vivir en otro país. Alrededor de abril del 2008 fui convocado a una entrevista con la oficina de migración de Quebec. El resultado fué que mi nivel de francés no era del todo bueno para completar la solicitud, así que debía conseguir un nivel avanzado en expresión y comprensión oral en el TCFQ (Test de connaissance de français du Québec). En mayo del mismo año alcancé el nivel y mandé mis resultados y a principios de julio del 2008 recibí mi CSQ. En ese mismo julio, en lugar de inicar mi trámite de residencia permanente como trabajador calificado de Quebec, le dí el anillo de compromiso a Cynthia y me casé el 18 de septiembre del 2008 con la ventaja de que ya casados yo podría anexar a Cynthia en mi perfil.
Ese paso no fué tan sencillo como yo creí, porque los criterios de selección para un candidato soltero son muy diferentes que el de una pareja, y debido a que Cynthia no tenía el nivel apropiado de francés, no tenía experiencia laboral y aún no terminaba sus estudios universitarios, anularon mi CSQ con la condición de que ella solo tenía que terminar su carrera profesional con un plazo máximo de 8 meses a partir de la fecha de la entrevista (diciembre del 2008). Fué en mayo del 2009 cuando Cynthia tenía que terminar la carrera, pero fué hasta julio del 2009 cuando terminamos de entregar todo lo que nos pedían porque hubo inactividad laboral en todo el país (tiempos de influenza AH1N1). En agosto del 2009 recibí la maravillosa noticia de que habíamos tenido éxito en conseguir nuestro CSQ, esta vez como pareja; y a finales de septiembre del mismo año entregamos la solicitud de residencia permanente ante la embajada de Canadá.
A principios de noviembre recibí una carta de la embajada de Canadá donde me pedían realizar los últimos 2 pasos del trámite. Dicha carta debió haber sido de gran ilusión, porque después de hacer los exámenes médicos y entregar la constancia de antecedentes registrales de la PGR solo era cuestión de tiempo para recibir la residencia de trabajador permanente. Lamentablemente, para obtener la constancia de antecedentes registrales, tenía que cubrir como requisito tener mi cartilla de Servicio Militar Nacional (Documento que nunca tuve la voluntad de poseer). He escrito 3 veces a la embajada canadiense en México para que me brinden una prórroga para entregar ese documento y apenas hace 3 días tuve una respuesta positiva, y si mis planes son correctos, estaré en Canadá en abril o mayo del siguiente año.
A lo largo de mi proceso de migración, me he topado con gente que me ha llamado "vende patrias", personas que cuestionan mis razones y mis intereses por querer migrar a Quebec, personas que me apoyan y otras que se muestras interesados para hacer su propio trámite. A pesar de que las personas que se muestran interesadas y me piden información sobre como le hice y que tuve que pasar, el tramo entre querer hacerlo y hacerlo, es el más largo y dificil de todo el proceso de migración.
Si yo quisiera dar una muy personal y breve opinión sobre la migración a Quebec como mexicano, diría que el proceso es muy simple. Yo lo calificaría como una oportunidad de vida y no como una decisión arbitraria, yo lo catalogaría como un sueño y no como una traición a mi país y lo que nunca pensé, también lo considero un trabajo tan laborioso que pone la pregunta una y otra vez sobre la marcha del tiempo de: "¿Realmente me quiero ir?".
Sin embargo, mi perspectiva personal puede ser algo alejada de los paradigmas culturales que puede tener la mayoría de los mexicanos que yo conozco. Pero para aquellos que crean que vivir en un pais lleno de migrantes, con una cultura de cobertura mundial y un nivel de vida de primer mundo, estos son los pasos a seguir:
  1. Estar conciente de los pros y los contras de vivir en Québec.
  2. Estar conciente de los contras de no vivir en México.
  3. Asistir a una sesión informativa (de las que adjunté al comienzo de la publicación) y formarse un criterio propio.
  4. Saber que hace falta (estudios, experiencia laboral, conocimiento básico de la cultura canadiense).
  5. Aprender el idioma (En el caso particular de Québec, el francés sería el idioma a aprender).
  6. Si puedes, haz tu viaje de exploración.
  7. Ve ahorrando mucho dinero.
  8. Consigue tu CSQ.
  9. Tramita tu visa.

Entre detalles informativos, consejos del tío Juanito y mis propias experiencias, concluyo diciendo que: No quiero extrañar a México, pero estoy seguro de que lo voy a hacer toda mi vida.

lundi 3 août 2009

Capítulo 4: De paseo por el desempleo

A mucha gente exitosa le daría pena exhibir que se encuentra en un momento de "desempleo". Más en un país donde la competencia sobrepone a los valores de la honestidad o de la justicia a una persona de más de 35 años que ha llevado una carrera amplia y cosechando éxitos en un sólo lugar. Escalando en el árbol jerárquico de alguna compañía y por consecuencia obteniendo más estabilidad emocional y personal.

Desde el 15 de julio del presente año, luego de una serie de incongruencias emocionales, de factores externos de alto grado de estrés y de factores internos en mi propio trabajo, decidí, ni más ni menos, sin chance a alguna patética reconciliación con la situación, decidí terminar mi ciclo laboral con mis antiguos ex-compañeros que trabajaron conmigo en el proyecto de la Secretaría de la Función Pública desde octubre del año pasado.

Por una tarde entera, después de darle la inesperada noticia a mi esposa. Mis reflejos emocionales fueron, por obvias razones, mucho más moderados que mis decisiones repentinas. Sin embargo, a pesar de saberme sin percibir ingresos hasta nuevo aviso, tuve una extraña sensación de alivio extremo.

Después de haber evaporado rencores, mis instintos reflexivos toman un enfoque mucho más objetivo, con una perspectiva de las situaciones mucho más claras. Me encuentro en una total aventura por la felicidad, teniendo roces con aspectos tan crueles para millones de seres humanos como el "desempleo" y teniendo al mismo tiempo roces con aspectos tan estresantes como "la falta de una vivienda". Mi mamá me había dicho siempre que me quedara en la lejana ciudad de Ixtapaluca viviendo con mi esposa, y es aquí donde vine a culminar este paseo de más reflexión que de amargura y de alegrías más grandes que todas las tristezas involucradas.

En espera de decir adiós a las aventuras de las entrevistas, de las reflexiones, de los intentos por hacer crecer una sociedad, y luego otra y, luego del impacto que provoca tener hambre y darle tu dinero a quienes verdaderamente lo necesitan la moraleja es: “Toda mala acción tiene su precio, pero toda buena acción tiene su recompensa”.

Mucha suerte y sobre todo éxito a Ilumina Tecnología e Innovación.

mercredi 13 mai 2009

Capítulo 3: La locura del trabajo

Son apenas las 10:48 de la mañana, me dispongo a ir por un jugo de naranja en la calle aledaña, donde la última vez que fuí todos usaban cubrebocas. Mi esposa está en su oficina, migrando cajones y archiveros del piso 13 al 14 de la Torre Mayor. Mi contadora Nathalie Marysol Morales está en el piso 10 del mismo edificio esperando mi correo con el compilado de mis gastos e ingresos del mes de abril. Tengo a lado derecho de mi computadora las facturas que he estado revisando en la mañana y de lado izquierdo un plato vacío abandonado, después de haber desayunado en él, un cereal de chocolate. Atrás tengo una botella de Brandy a la mitad vasos y envases de refresco. Mi cartera tiene solo 100 pesos asi que tengo que ir al cajero del aeropuerto a sacar más dinero. Mi cabeza es un asco y también tengo que ir a cortarme el cabello. Mi tío no tarda en hablarme para pasar a ver la computadora que le he ofrecido, mi primo no tarda en escribirme en el chat para que le ayude a instalar una versión vieja de Macromedia Flash.
El repositorio de versiones de la empresa a la que le vendo mis servicios no funciona y mi colega Sergio Rubio cubre todas mis actividades relacionadas con dicho trabajo, hoy en la madrugada me percaté la base de datos del sistema que hice en septiembre no se perdió, pero si se perdieron las referencias en el esquema de la misma, por tanto habría que considerar reprogramar la base completa. Tengo 2 productos a medio hacer para publicar en un servidor hoy en la tarde e integrarlos con un sistema de autenticación. Mi NETKey está regado en la sala porque acabo de transferir 850 pesos a la cuenta de mi prima Paola Hernández para pagar mi boleto de su graduación el próximo 12 de junio. Mi esposa llegará a las 3 de la tarde, seguramente con mucha hambre a comer y después a lavar la ropa mientras yo trapeo los pisos y empacaremos nuestras cosas para irnos mañana a Acapulco con toda su familia.
Lo interesante de todo esto, es que no me incomoda del todo estar loco de tantas cosas que hacer y de otras tantas que van surgiendo. La moraleja es: Si el don de la paciencia no forma parte de tus virtudes, entonces manejarla se vuelve parte de tus tareas más estresantes.

mardi 21 avril 2009

Capítulo 2: Sueños de madrugada

Era lunes 13 de abril cuando por la hora de la comida, después de una jornada tranquila de trabajo iba con la suprema voluntad de inscribirme a los cursos de alemán que había abandonado desde hace ya 2 años, asi como inscribir a mi esposa al curso de francés que ella necesitaba también retomar desde ya hace tiempo. Era entonces la desdicha de recibir disculpas por que no se abrieron los cursos de francés que Cynthia necesitaba, entonces era imposible inscribirse.
Era miercoles 15 de abril cuando por parte de Sergio, el He-Man, recibía mis actividades semanales para las modificaciones correspondientes al módulo de Aseguramiento de la Calidad del SIAC. Era entonces la desdicha de darme cuenta que el código involucrado en los 4 mecanismos de voz del módulo era prácticamente sin homogéneidad y que tenía que hacer 4 veces lo mismo para cubrir las actividades.
Era jueves 16 de abril cuando me disponía a estudiar para mi examen de Certificación de Java para la Edición Standar 6.0 abriendo infinidad de exámenes piloto, entreleyendo los conceptos teóricos de la Programación Orientada a Objetos, conceptos del API de I/O de Java, conceptos de concurrencia, de herencia, polimorfismo, sobrecarga de métodos y esas cosas. Era entonces la desdicha de ver que invertí el 80% del tiempo en examenes piloto que pertenecían a la Edición Standar 1.4 y que no cubría temas en donde yo estaba fallo.
Pero fue entonces el viernes 17, el día de mi examen, después de 2 horas y media de incertidumbre, de nerviocismo y de propio lamento de saber que no me di el tiempo sufuciente para estudiar o que no hice el sacrificio oportuno para prepararme cuando recibi mi ansiado resultado.
PASSING SCORE: 65% YOUR SCORE: 68% TEST STATUS: Pass
Puff! Al salir de aquel lugar e irme instalando a paso normal (Ya saben nadie puede rebasarme caminando por la calle) rumbo al metro Zapata, le marqué con alegría a Cynthia, le marqué entonces a Tonatihu Diaz, el Tech Lead por excelencia de Pragma Once y le marqué a todo mi equipo de trabajo, a Israel Jimenez, a Mauricio Gonzalez, en fin, no cabía guardarme en mi la dicha de saberme ya certificado. Todo esto con la finalidad de poder tener un curriculum mucho más contextual a la hora de llegar a Canadá, a la hora de cumplir mi mayor sueño.
Llegaron mis primos de Montréal ese mismo día, y ese mismo día me fuí a celebrar con ellos la dicha no haberlos vistos desde ya hace más de un año.
Era, entonces, domingo 19 de abril, cuando Tonatihu me marcaba vía Skype para contarme la noticia, ¡PRAGMA ONCE se ha disuelto! Y ahora tanto Christian Romero, un gran amigo, y yo, teníamos la oportunidad de formar parte del buffet ejecutivo y los mismos derechos en la toma de deciciones de la empresa en donde más feliz me he sentido en mi vida, y la que más ha valorado y me ha apoyado en mi trabajo.
Era lunes 20 cuando la verdad salió para todos. Christian y yo decidimos formar parte del equipo que Israel Jimenez, Mauricio Gonzalez y Victor Gonzalez, rechazar la gran oporunidad de Tonatihu, y decidir nuestra siguiente meta: el proyecto de GICSA.
Hoy es martes 21, cuando después de un dia estresante y acelerado, analizo de nuevo las miras, los proyectos y me doy cuenta que el camino se está trazando para Cynthia y para mi, y que nada nos detendrá a preparar una casa en Montreal, para recibir a todos nuestros amigos cercanos que algún día dejaremos en este país, el país, que a pesar de orillarnos a dejarlo, nos vió nacer y nos vió crecer.